NUESTRO CACAO:

CHOCOLATES HISTORIA 1492

El tipo de cacao que se cultiva en Costa Rica es el llamado “fino y de aroma”, que se caracteriza por tener un sabor más complejo y variado que el cacao comercial. Este tipo de cacao puede tener toques frutales, florales, herbáceos, de madera, de nueces o con caramelo. La genética del cacao costarricense es típica de híbridos trinitarios y criollos, que producen frutos ricos en aromas. Este tipo de cacao es muy apreciado en el mercado internacional y forma parte del grupo selecto de exportadores de cacao fino o de aroma.
Un híbrido trinitario es un tipo de cacao que se obtiene a partir del cruce genético entre el cacao criollo y el cacao forastero. Este tipo de cacao combina las características gustativas y olfativas de ambos, produciendo frutos con un amplio rango de sabores, aromáticos y persistentes en el paladar. El cacao trinitario representa aproximadamente entre el 5% y el 10% de la producción mundial de cacao.
En el país se registran 4300 hectáreas del cultivo, al que se dedican más de 3 mil familias de comunidades rurales del Caribe, región Huetar Norte y del Sur del país.

BENEFICIOS PARA LA SALUD

La diferencia entre cacao y cocoa radica en su origen, procesamiento y propiedades. El cacao es el producto natural que se obtiene de la molienda de los granos del árbol de cacao, sin azúcares ni conservadores añadidos. El cacao tiene un alto contenido de grasa, antioxidantes, vitaminas y minerales, y es beneficioso para la salud y el estado de ánimo.

Al estimular la producción de serotonina y endorfinas. Previene la trombosis, al mejorar el flujo sanguíneo y evitar la formación de coágulos. Ayuda a regular el colesterol, al reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el bueno (HDL). Previene la anemia, al aportar hierro para la formación de hemoglobina. Disminuye el riesgo de diabetes, al mejorar la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la glucosa.

Previene la demencia, al favorecer la circulación cerebral y proteger las células nerviosas. Protege la piel, al aumentar la elasticidad, hidratación y densidad de la piel, y prevenir el daño solar. Fortalece el sistema inmunitario, al tener propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Estimula el cerebro, al mejorar la cognición, la memoria y el aprendizaje. Aporta energía, al contener teobromina y cafeína, que son sustancias estimulantes.